estrenos entrevistas en la mecedora directors cut teen attack vision original mery weather sin criterio pequena butaca la replicante cinema clásico lady cana a la luz de perfil de... cine independiente cinema aperto cine de terror la abogada del diablo nosotros portada home
 
 
 
SIN CRITERIO

 

 

shyamalan tron legacy

 

 

 

 

SHYAMALAN, ¿QUÉ HACES?
EPISODE UNO

Marino Santirso


El otro día me encontraba yo echándole un ojo a diversos tráileres de películas que luego no veré cuando, sin darme cuenta, presa de la adicción a esos entremeses visuales, se materializó ante mí un anodino avance con tufillo a telefilme de sábado tarde. Pese a la indiferencia que la mera sinopsis provocó en mí, pensé que, vaya, dos minutos de nada no me podrían disgustar para el resto del día. Nunca aprenderé. La película en cuestión se llamaba "DEVIL" (en español, para los que no saben inglés, "La trampa del mal". Sí, en serio). Parece ser que va de gente que se queda en un ascensor y que "alguien no es quien parece". Vale. Terror y ascensores. Ocurre que, cuando veo el tráiler de una película de miedo en la pantalla del ordenador un día soleado, dicho terror (que, para empezar, raramente lo es) me resbala sobremanera. Y sin embargo, en esta ocasión, bastaron unos segundos para hacer peligrar mi cordura. ¿Acaso por un exquisito y desquiciante montaje? ¿Acaso por una fotografía lúgubre y psicológicamente perturbadora? ¿ACASO por la cuasi-palpable y veraz agonía que los protagonistos y protagonistas comunicaban en un puñado de geniales planos? Por cierto que no. No, no, no, no, no. Lo que realmente me causó ese pavor visceral fue una sola frase: "DE LA MENTE DE M. NIGHT SHYAMALAN".

devil

“Mi madre siempre me dice que use las escaleras, que es más sano, y yo pasando de ella. ¡Qué error!”


Tras unos segundos, no obstante, me di cuenta de que tampoco había sido pavor per se, sino más bien frigmofxis, que es una palabra que me he inventado para describir un sentimiento de grima, vacío existencial, malestar y vientre hinchado, todo envuelto en decepción. La cosa es que yo me había autoconvencido, irracionalmente, de que el juez Garzón le había prohibido a Shyamalan hacer más películas, y esta frase desató en mi psique los recuerdos de frustración y aburrimiento supino que había encerrado tras esa mentira. Realmente era una trampa del mal. Conseguí tragarme el tráiler completo, y he de reconocer que el pavor volvió tras meditar por unos instantes acerca de la frase. "DE LA MENTE DE M. NIGHT SHYAMALAN." ¿O sea que su mente va por un lado y su cuerpo por otro? Eso SÍ da miedín. La mente de Shyamalan podría estar en cualquier parte. En tu cuarto cuando haces como que estudias pero en realidad estás jugando al Farmville. En la sección de congelados del súper cuando no te decides entre lasaña o canelones. En tu primera cita cuando una vocecita en tu cabeza te dice: "Oye, ¿por qué no veis otra vez 'El incidente'? Con un segundo visionado gana mucho." Si la idea de que la mente de Shyamalan anda por ahí a su aire no os produce terror, es que tenéis el corazón de corcho.


Como quizás hayáis deducido, pese a lo sutil de mi discurso, Shyamalan no es santo de mi devoción. Y eso que sus primeras pelis no son malas, y admito que sí, que tenían un ALGO. "El sexto sentido" me gustó pese a que, un día antes de verla, leyendo un reportaje sobre el nuevo genio de Hollywood en cierta revista de cine, el imprudente redactor revelara sin previo aviso el "giro" del filme al descuidado lector. De aquella, la palabra spoiler aún no estaba de moda, supongo. No volví a comprar la revista. En fin, que aunque "El sexto sentido" fuese algo previsible, demostró que los niños no orientales también pueden dar repelús y que Bruce Willis puede actuar con otras prendas de ropa que no sean camisetas sin mangas. Amén de dejarnos la mítica frase "En ocasiones veo muertos", abono perpetuo para incontables parodias. Tras el exitazo, Shyamalan empezó a conceder interviews a puñados, y recuerdo que de inmediato me quedó clara una cosa acerca de este señor: la modestia no era una virtud que le adornase. Pero bueno, se le podía excusar por la juventud, los dineros, los estudios haciéndole coba, etc. Hasta a mí me pasa, y eso que no tengo un nombre tan guay. Porque "M. Night Shyamalan" es un nombre guay, esto es un hecho.

el sexto sentido

“Encima de ver muertos, tengo que dormir con la colcha MÁS FEA jamás tejida…”


Luego llegó "El protegido" ("Unbreakable", en inglés, que también es una traducción directa y muy correcta. Si estos comentarios destilan ironía, cumplen su cometido). Para muchos, entre ellos un servidor, es la mejor película del por entonces proclamado semidiós hindú, genio del séptimo arte y Amo del Suspense y las Taquillas. De "joven promesa" a "genio indiscutible" en dos flins, y luciendo un lustroso y tupido pelo negro, envidia de alopécicos everywhere. Paso de comentar nada de "El protegido" porque me gustó y porque tengo que dejar tinta para lo bueno, que viene enseguida.

unbreakable

“¿Qué iba a hacer yo ahora?”


Una vez más, embriagado por los aromas del éxito, en brazos de las nueve Musas y descansando en su cómodo lecho de dollars, Shyamalan se dedicó a pontificar sobre su obra e influencias y a reforzar la idea de que se gustaba mucho a sí mismo. "Mira, pues eso está muy bien", razonaba para mis adentros. "Denota autoestima y fe en su talento." Para entonces, como tantos otros (sí, es una excusa), ya tenía ganas de ver la próxima "PelículaDeEmeNightShyamalan". Pero esa fue "Señales". Y no me gustó. En este punto, no me queda otra que desenvainar mis bisturís dialécticos para, a modo de terapia personal, diseccionar las chorradas más notables por metro de película con las que me topé en la oscuridad del cine.


*CONTIENE SPOILERS SIN PARAR*
SEÑALES (2002)


Círculos en las cosechas. Qué caprichosa es la naturaleza. La naturaleza o... ¡los OVNIS! Este misterioso fenómeno, considerado por muchos un elaborado fraude perpetrado con oscuros fines por labriegos ociosos, y por otros como señales de comunicación extraterrestre, sirvió de base para el argumento de lo que prometía ser una historia de marcianos intimista y con mucha tensión en la que una familia "normal" debía afrontar la espantosa realidad de semejante situación.

signs

¿Por qué iban a querer unos alienígenas conquistar un sitio tan feo?


Porque claro, la realidad es espantosa: los extraterrestres vienen, para variar, con ganas de Hacer el Mal. Esto es así. El Bien no, el MAL. Conquistar la raza humana para quién sabe qué y eso, lo típico. Pero para comprender mi desagrado con la película, saltemos por un momento al final. Los extraterrestres, oh sorpresa, son derrotados, pero de una forma particularmente humillante. ¿Cómo? ¿A manos de Will Smith y Jeff Goldbl-- Glodbuml-- ¡Gollum! o como se diga? ¡No! ¡Por la lluvia! ¡Y por un bate de béisbol! Aunque esto parezca un sketch de los Monty Python, se trata del clímax de la historia. En fin.
Como todos sabemos, en este tipo de películas, los extraterrestres suelen presentar rasgos y valores (e incluso anatomías) muy similares a los del grueso de la raza humana: ansia de conquista, beligerancia, gusto por la violencia, caras que dan grima, tentáculos, etc. Temáticamente, pues está bien; después de todo, se trata de presentarlos como peligrosos inmigrantes galácticos expansionistas ávidos de sangre y destrucción. Sin embargo, en "SEÑALES", los extraterrestres muestran un rasgo mucho más humano y frecuente: la ESTUPIDEZ SUPINA. La cabeza no les da para más. Les falta un hervor. Es decir, son CORTITOS.


Resulta que el agua les sienta fatal. No como cuando vas de vacaciones fuera de tu provincia y te da diarrea por beber del grifo; aquí hablamos de fatal en plan MORIRSE. Lo primero que pensé tras semejante revelación fue: "si el agua los mata... ¿pa qué han venío a un planeta cuyas tres cuartas partes son agua?" Las ansias de exploración, de conquista y de exterminar a gentes desconocidas son comprensibles y uno se emociona ante la perspectiva de tanta diversión galáctica, pero si los extraterrestres son tan avanzados como para atravesar el universo en naves espaciales, digo yo que primero podrían enterarse de adónde van. Claro que, si, como he mencionado, son CORTITOS, la decisión de embarcarse en este tour cósmico pudo haber sido más bien visceral y poco meditada, obviando los peligros del viaje y los preparativos necesarios. Y puede que hasta sea comprensible. Puede que Shyamalan viera más allá... Algo como esto:


*****************************************************************************
¡DRAMATIZACIÓN ALIENÍGENA!
LÍDER EXTRATERRESTRE: Pues hoy me he levantado con ganas de jod**. ¡Vamos a conquistar la Tierra, mismamente! ¡Que venga mi científico de cabecera extraterrestre!
CIENTÍFICO EXTRATERRESTRE: Aquí estoy, oh, gran y temido líder galáctico, sátrapa cósmico, señor de los universos conocidos y por conocer...
L.E.: Aprecio tu sincera adulación, científico. Ahora cuéntame algo de esa "Tierra" que me apetece conquistar, pues conquistar es en lo único que pensamos aquí. ¿Hay vida inteligente? ¿Supondrá algún peligro el viaje? ¿Nos encontraremos con una férrea resistencia?
C.E.: Hemos detectado indicios de vida orgánica, sí. Respecto a la supuesta inteligencia de la raza dominante, lo cierto es que tras varios años analizando sus transmisiones seguimos sin estar seguros acerca de por qué no se han extinguido aún, ya que, como dicen los terrícolas "paece que vamos p'atrás en vez de p'alante". Y acerca del "peligro"... quizás no militarmente hablando, pero sus aberrantes comportamientos sociales parecen sin duda contagiosos. A modo ilustrativo, si mi señor me lo permite, puedo mostrarle un "Grandes Éxitos" de las emisiones terrestres más... selectas que ha elaborado un becario.
L.E.: ¿Me servirán estas emisiones para conocer mejor a mis enemigos, sus estrategias y puntos fuertes?
C.E.: Mmmm. Es poco probable, pero le garantizo que son unos documentos muy motivadores. Sin duda avivarán su legítimo deseo de aplastar esa parodia de civilización.
[EL CIENTÍFICO PONE UN VÍDEO RECOPILATORIO CON LO MEJOR DE Gran Hermano; Hombres, mujeres y viceversa, Sálvame, España Directo, Intereconomía y los programas esos de madrugada que preguntan mamarrachadas y que llamas y llamas y no te contestan, TODO ELLO ADEREZADO CON CANCIONES DE Jarabe de Palo, Pitingo y Álex Ubago.]
L.E.: [Verde de ira, fuera de sí] ¿Pero qué mi maaaaaadre...? ¡Rumbo a la Tierra YA mismooooooooooooo! ¡Que vengan mis generaleeeeees! ¡DESTRUCCIIIIÓOOOOONNNN!
C.E.: Señor, comparto su entusiasmo, pero un detallito nada más: en la Tierra hay mucha agua y ese compuesto nos puede matar. A veces hasta cae del cielo y arruina fiestas populares. Sugiero llevar... chubasqueros.
L.E.: ¿¡Chubasqueros!? ¡Nuestra raza se enorgullece de ir con la churra al aire! ¡No conquistaremos ningún planeta ataviados con prendas de plástico cutres y poco transpirables! ¡Organizad la invasión un día que haga sol en la Tierra, que todo lo tengo que pensar yo!"
C.E.: Gran idea, señor. Además, ¡si en algo han avanzado los terrícolas es en la precisión de sus servicios meteorológicos! ¡Los usaremos contra ellos! [Risilla extraterrestre.]
*****************************************************************************


A lo mejor fue así. Quizás si el líder galáctico hubiese visto algún episodio de Pocoyó o Bob Esponja las cosas hubieran sido de otro modo. En todo caso, y aunque debemos perdonarles la candidez de fiarse de los meteorólogos, a lo largo de la película se nos van revelando más detallitos que uno no esperaría de una raza avanzada. Ejemplo: tras inutilizar los sistemas de comunicación globales, resulta que esos walkie-talkies para niños son INMUNES a la poderosa tecnología cósmica. Venga, va. ¿Quién iba a pensar que Fisher-Price fabricara juguetes de tanta calidad?
Disculpen, que se me va la pelota. Es cierto que, en la película, la invasión a escala global prácticamente no se ve, con lo que todas mis críticas (y hasta el divertido y gratuito diálogo anterior) podrían parecer divagaciones de alguien muy tiquismiquis, así que volvamos a la trama principal que tiene lugar en casa del ex sacerdote Gibson, el ex jugador de béisbol Phoenix y los chavalines. Ni una tía buena, por cierto.
Shyamalan se lo curra para crear una atmósfera de mal rollo, paranoia y tensión en la susodicha casa a base de ruiditos, sombras y demás recursos que ponen de los nervios a la familia desestructurada que mora en ella. Además, el director emplea hábilmente a una serie de elementos 100% Miedo Garantizado para incomodar al espectador:

  1. Un niño con asma. Está claro que va a sufrir. Las espectadoras ya lloraban por él nada más verle. "¡Ay, que no le pase nada al niñoooo!", oí decir en el cine a una sensible jovencita al poco de comenzar la película. Al rato estaba liándose con su novio, así que ni se enteró del drama asmático, supongo.
  2. Campos de cereales. El maíz, el trigo y esas cosas agrícolas dan mucho yuyu cuando no son para desayunar. Los cereales dan miedo. No os metáis con los cereales.
  3. Un sótano. A Shyamalan le va el tema sótanos. Y es que, ¿cuándo ha pasado algo bueno en un sótano?

Quiero insistir de nuevo en el tema de la poca sesera de los extraterrestres. Me gustaría saber cómo eran capaces de conquistar ciudades cuando, por lo que vemos, no pueden ni entrar en una CASA DE CAMPO tapiada con maderos. Imaginemos lo que hubieran hecho un Depredador o un Alien a los 10 segundos de llegar a la coqueta granja. ¡BOOOOOOOM! Cierto, el suspense se hubiera acabado, pero "SEÑALES" se va de cabeza hacia el otro extremo: los malvados marcianos parecen más bien imitadores del inspector Clouseau que extraterrestres conquistadores. Y es que son TOOOOOOOOOOORPES. Yo contaba con que al menos le prendieran fuego a la casa, para que el niño y su asma cobraran protagonismo, pero ni eso. ¡Inventiva CERO, amigos extraterrestres! ¡CE-RO!

signs

“Papá, estos albornoces... ¿los compró Shyamalan en la tienda RANCIA donde también vendían colchas FEAS?”


Y por cierto, ¿por qué tanto interés en esa granja? Quiero decir, con la de ciudades que hay en el mundo para destruir y arrasar, ¿por qué esa fijación con unos honrados hombres del agro que hacen su vida en mitad de Pennsylvania? Lo único que se me ocurre es que llegaron tantísimos extraterrestres con ganas de conquista y meneo que los comandantes ya no sabían a dónde enviarlos. ¡Eureka, ya lo entiendo! Esto es como cuando en el colegio se jugaba al fútbol y los capitanes de los equipos iban escogiendo a los mejores primero, y para el final quedaban los gordos y/o personas con gafas (léase, "torpes"; los niños son crueles), que invariablemente acababan de porteros o árbitros.


*****************************************************************************
¡OTRA DRAMATIZACIÓN ALIENÍGENA!
COMANDANTE ALIENÍGENA [pasando revista]: A ver, tú y tú pa Nueva York; tú y tú pa Tokio; tú y tú pa París; tú y tú pa Berlín; tú y tú pa...
ALIENÍGENAS PROTAGONISTAS DE "SEÑALES": ¿¡Y nusotroooo!? ¿¡Y nusotroooo!?
C.A. [ignorándolos]: Tú y tú pa El Cairo; tú y tú pa Roma; tú y tú pa Marruecos. Tú y tú pa Villacojoncios del ajo tierno... ¡Señores! ¡Todos los objetivos prioritarios están asignados! ¡A conquistar se ha dicho!
A. P. de S: ¿¡Y nusotrooooooooo!? ¿¡Y nusotrooooooooo!?
C.A. [un poco hasta las pelotas]: (La virgen, no quiero quedarme yo SOLO en la nave con estos lerdos.) A ver, pues vosotros dos... um, podíais iros al caraj... digo, ¡al condado de Bucks, en Pennsylvania!
A. P. de S: ¡Bieeeeeeen! ¿Y qué hasemo allí? ¿Y qué hasemo allí? ¿É una misión impotannte?
C.A. [bastante hasta las pelotas]: ¡Es una misión vital! Tenéis que acojonar a una familia que vive en medio de ningún sitio, pero que son los... um... ¡herederos del Rey de la Tierra!
A. P. de S: ¡Bieeeeeeen! ¡Qué impotannte! ¡Qué impotannte! ¡Vamo, vamo, vamo!
C.A.: Venga, sí, y traedme tabaco a la vuelta.
*****************************************************************************


El problema es que aunque  la tensión está AHÍ, acaba diluyéndose entre intrascendentes reflexiones sobre la pérdida de fe del personaje de Mel Gibson (cuya esposa fue atropellada por un secundario de lujo, ¡M. Night Shyamalan!), la increíble resistencia de la casa a toda intrusión, la curiosa afición de la niña de dejar vasos de AGUA medio vacíos por toda la casa (afición que olía un poco a recurso de mercadillo, y así era), la escena de los gorros de papel albal... Y es que, al final, no pasa nada. Básicamente la tele vuelve y en las noticias cuentan que los extraterrestres están regular por culpa del agua. Pensé: "hombre, no me jod**." No era la primera vez que lo pensaba, ni sería la última.
¡Pero yo tenía fe! ¡Aún había esperanza de salvación para la peli! ¡Faltaba el GIRO Shyamalan! ¡El Genial e Inesperado Giro! ¡Sorpresivamente, un extraterrestre consigue, después de sabe dios cuánto, entrar en la house, y amenaza al niño con un gas que le sale del brazo! ¡Pero como el niño tiene asma, qué casualidad, no le hace nada! Y como la niña dejaba vasos de agua por ahí, (ostras, otra casualidad) ¡pues le tiran el agua encima! Y como el personaje de Joaquín Phoenix era ex-bateador, hay un bate en la pared (casualmente) con el que le dan la del pulpo a nuestro extraterrestre cortito. Y ya.
Y mientras Mel Gibson recuperaba la fe en la pantalla, yo torcía el gesto con desaprobación, así :-/

signs

Niña que deja vasos de agua medio vacíos por doquier + alienígenas que mueren al contacto con el agua = Hmmmm…


Por si no queda claro qué es lo que no me gusta de esta película: todo está encajado de tal manera que al final resulta un fraude. Las "coincidencias" son tantas en la escena final que cuando matan al pobre extraterrestre cortito, todo lo que pude pensar, evidentemente, fue: "hombre, no me jod**".
Y aquí dejamos "SEÑALES" y a Shyamalan hasta otra. Ya aviso que "EL BOSQUE", curiosamente, me gustó. No me juzguéis. ¡Fijaos en el nombre de esta sección!


FIN DEL EPISODE UNO. PRÓXIMAMENTE, A LO MEJOR, MÁS.

 

Follow Todosalcine on Twitter 

inicio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TRON LEGACY: LA VIDA SECRETA DE LOS PROGRAMAS

Marino Santirso

tron legacyTítulo Tron: Legacy
Dirección Joseph Kosinski
Producción Sean Bailey, Steven Lisberger, Jeffrey Silver
Guión Adam Horowitz, Richard Jefferies, Edward Kitsis
Historia de Brian Klugman, Steven Lisberger, Lee Sternthal
Música Daft Punk, The Third Twin
Fotografía Claudio Miranda
Montaje James Haygood
Reparto Jeff Bridges, Garrett Hedlund, Bruce Boxleitner
Michael Sheen, Olivia Wilde, Beau Garrett, John Hurt
PaísEstados Unidos
Año 17 de Diciembre, 2010
Género Ciencia ficción
Duración 125 min

A primera vista, Tron Legacy podría parecer un producto de entretenimiento palomitero estándar que acaba defraudando las expectativas y blablablá en el que unos personajes planos (pese al 3D) y más bien sosillos vestidos con trajes de surf y/o túnicas Jedi convenientemente tuneadas a base de neón llegan a un sitio cool, hablan de no sé qué movidas, y se van apresuradamente a otro sitio cool montados en algún tipo de vehículo cool. Contiene explosiones, cosas brillantes, Jeffs Bridgeses y música a lo Chimo Bayo (en plan bien, eso sí).

A primera vista, casi todo lo anterior es cierto... Pero, ah muchachos, ¡cómo ha cambiado mi visión del frío mundo informático tras dejarme arrastrar, emocionado cual infante hiperactivo el día de Reyes, por este epiléptico alarde de pirotecnia y planos de Olivia Wilde! ¿Recordáis cuando Toy Story nos enseñó que los juguetes tienen vida propia? ¿Una vida de aventuras y pasarlo a tope que los humanos nunca llegamos a ver? Pues Tron Legacy descubre otra acongojante verdad oculta: la vida íntima del sofguar que mora en nuestros ordenadores.

tron legacy


Meditad sobre este asunto: dentro del ordenador en el que estáis leyendo esto, los programas son gente. Esta gente tiene un agudo sentido de la moda (a su manera), y se dedica a liarla parda con frisbis (¿no somos ya un poco mayores?), a correr en moto como si no hubiera un mañana y a ir a la disco. La ruta del bakalao informática, vamos. Pero insisto: después de trabajar, los programas se van de cañas a un garito que podría ser el hijo bastardo de Pachá y un quirófano. Como los de Ally McBeal, aunque ellos tenían que padecer a la tía aquella del piano. El concepto resulta algo perturbador, sí, pero centrémonos, porque la idea subyacente explicaría al fin los místicos cuelgues y pantallazos azules que nos alegran el día en la oficina: resaca programil.


Si os sentís desbordados, es normal. Imaginad qué situaciones, además de las borracheras binarias, se podrían producir cuando apagamos un PC: Word, Excel, y PowerPoint quedando para pegarse con frisbis tras un duro día en la oficina (oficina... "Office"... ¡Es un chiste!); un circunspecto Windows 7 que mantiene un sórdido affaire con una pizpireta actualización de Mac OS X; guerras de bandas entre eMuleros  y BitTorrentistas... Y mucho drama familiar suburbano:


PROGRAMADRE: Bloc de notas, ¿¡qué ciclo-horas son estas de llegar!?
PROGRADOLESCENTE: Ay, mamá, se me fue la olla digital. Es que me encontré con Buscaminas en CiBershka y como es una lianta acabamos en la fiesta de Spotify...
PROGRAMADRE: ¿Spotify? ¡No me gusta nada que te mezcles con esa gentuza! ¡Mira cómo acabaron Napster y Kazaa! Cariño, tú vales mucho; preferiría que te hicieras amiguita de gente más, ya sabes, legal. ¡Como los Adobes! ¿Y ya no sales con Media Player? Es un chico muy agradable, y su padre es un hombre muy importante.
PROGRADOLESCENTE: *entre sollozos digitales* Pues para que lo sepas, Media Player lleva 56,12 ciclos enrollado con la guarra de iTunes, ¡y sus padres no le montan ninguna escena! ¡Y ya no soy una niña! ¡No entiendes nadaaaaa! ¡Te odio! *portazo digital*.
Etc.

Total, quizás la película no ahonde demasiado en las sin duda fascinantes cuestiones transhumanistas y metafísicas acerca de si un software lo suficientemente complejo podría desarrollar espontáneamente una conciencia, o qué es lo que nos hace humanos, o si tan solo somos información, pero yo he aprendido algo mucho más importante para mi enriquecimiento personal: que hasta la Calculadora de Windows, programa anodino donde los haya, podría tener el aspecto de una fermosa chavala embutida en látex. Filosofía, hombre, no mucha, pero Tron Legacy deja bien clara una idea: Software Is Sexy.


tron legacy

¡BONUS TRACK!
TRON LEGACY made in Spain
Fernando León dirigiría a J. J. Ballesta, un "joven" muy de barrio marginal con problemas y que no sabe vocalizar al que su padre (Antonio Resines) abandonó hace diez años tras irse a echar  un mus a la tasca. Ballesta, ahora traficante de poca monta, con más problemas si cabe y mirada perdida, descubre en un "cíber" de la Casa de Campo que su viejo se ha quedado atrapado en el mundo virtual que existe dentro de la máquina de tabaco de un bar del barrio. En esa dimensión súperaburrida, donde todo es de color grisáceo y da depresión, el tal padre se ha hecho cargo de una menor huérfana drogadicta prostituta de buen corazón, (insertar actriz de 30 años que aparente 15), por la que siente una mezcla de amor fraternal y malsano deseo a lo Nabokov. En este mundo desolado y de mucho paro se suceden diálogos que producen terrible bajón, todos semi-enunciados con un acento (adivinen) muy de barrio. Al final, padre e hijo se matan a navajazos, pero a nadie le importa en esa sociedad humeante y alienada...
FIN

olivia wilde

"Soy tu Calculadora de Windows, sácame a bailar, marinero."

 

Follow Todosalcine on Twitter 

inicio