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CARTAS DESDE LA MECEDORA

María Jesús Díaz Prada

friends mujeres al borde de un ataque de nervios banderas fuera de carta
antonio gamero gordos un tango con norma cosas que hacen que la vida valga la pena
celda 211 nada en la nevera juno el abuelo
agora en la mecedora carta reyes magos antonio ozores
jose luis lopez vazquez

 

 

 

 

 

 

LA AMISTAD
María Jesús Díaz Prada

 

Cuando tratamos de descubrir lo mejor que hay en los demás,
descubrimos lo mejor de nosotros mismos
Confucio

 

Empieza la vuelta al cole y los niños están encantados de volver a ver a sus amigos. No es de extrañar, somos seres sociables que necesitamos estar en contacto con otras personas para seguir nuestra evolución y descubrir nuestras capacidades. Una forma de encontrar nuevas vivencias es la vicaria, experiencia que además de otros medios, nos proporciona el cine; por eso debemos saber transmitir lo mejor posible nuevas conductas, pues mucha gente al entrar a formar parte del guión, formará también otro “guión” para su vida futura. Es responsabilidad de todos, de quienes escriben y dirigen, y de los padres y educadores, porque a través de ello conformamos un buen patrón.

Pero ahora os hablaré independientemente de todo, de la amistad con mayúsculas, puesto que es imprescindible en nuestras vidas. En primer lugar me referiré a Días de fútbol (2003, David Serrano), la historia de un grupo de jóvenes que desde niños, y en el mismo barrio, se han criado y han vivido cada uno los “episodios” de vida del otro, intentando bajo el criterio de uno de ellos ayudar, ayudándose a sí mismos. Es divertida, fresca, y te puede sacar más de una sonrisa.

días de fútbol

Otras películas que hablan de la amistad femenina por antonomasia, son Sexo en Nueva York I y II (2008 y 2010, ambas de Michael Patrick King). Al igual que me quedo con el mensaje de la película anterior, aquí se trata de cuatro mujeres independientes económicamente, modernas y autosuficientes, que parecen tener todo en la vida pero que, del mismo modo que el resto de las personas, desde que el mundo es mundo, necesitan (necesitamos) contar, hablar, enseñar y estar en contacto con unas personas maravillosas que son sus amigas. Es importante la familia, la pareja, los hijos, todos, pero una parte de ti está en ellos, y ellos están en ti; esa comunicación y complicidad es imprescindible. Cuando falla algún tipo de cosas, siempre queda el “café con ellas”, y parece que sales revitalizada y que todo se quedó en el poso de la taza.

sexo en nueva york II

Otro estandarte de la amistad es la serie norteamericana Friends, que ya cuenta con bastantes años, pero que siempre que se ve, parece nueva. La serie encanta porque juega a que tú formas parte del escenario, y al igual que los demás, nos habla de una gran amistad que lleva a una cantidad de peripecias que son, como poco, entrañables.

friends

Hoy en día, y como las cosas evolucionan, está Big Bang, creada por Chuck Lorre y Bill Prady, otra serie que se ha ganado al público; los cuatro chicos “friquis”, inteligentes pero parcos en la vida, y su estupenda Penny, por sus peculiaridades, parecen vivir en su parcela, aislados en su mundo interior; pero cuando las cosas se ponen feas y los traumas afloran o la disonancia entra en sus vidas, son una gran piña. Esto no quiere decir que a veces no estén cansados de las “neuras” de los otros, aun de las propias, pero es un buen soporte para poder seguir.

big bang theory

Bueno, pues vuelve el cole, la ilusión y el conocer a nuevas personas. Seguro que tratando de descubrir lo mejor de ellos, descubrimos también lo mejor de nosotros mismos.

Con cariño, feliz vuelta al cole, desde la mecedora.

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LA DULZURA
María Jesús Díaz Prada

 

Si es preciso caer en un extremo
que sea el de la dulzura

San Francisco de Sales

 

Llega un nuevo mes y con él la vuelta al cole, al trabajo, al fresquito, a la rutina. Pero no quiero dejar pasar el momento sin comentaros unas películas y unos directores maravillosos, capaces de hacer las delicias de una tarde que, bien con alguien o con unas buenas palomitas, pueden hacerte muy feliz.

Empiezo con Pedro Almodóvar, a quien catalogaría, al igual que a George Cukor, como “director de mujeres”, pudiendo deciros películas como Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Tacones lejanos (1991), Todo sobre mi madre (2000), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), La flor de mi secreto (1995), Volver (2006),con la oscarizada Penélope Cruz, a quien desde aquí aprovechamos para felicitarla, tanto a ella como a Javier Bardem por su reciente matrimonio. Enhorabuena.

mujeres al borde de un ataque de nervios

Pero volviendo a los argumentos, el director juega siempre con mujeres histriónicas, llenas de emociones, con vidas atormentadas, pero todas con grandes personalidades aunque estereotipadas; nunca te quedas indiferente: su puesta en escena, sus colores, su música...

Esto me ha llevado a pensar en otra película, Las noches de Cabiria (1957), dirigida por Federico Fellini y protagonizada por Giulieta Marina y Amedeo Nazzari. Se trata de una prostituta de la época, una mujer que sólo sabe hablar con los ojos, con sus muecas casi de arlequín, típico neorrealismo italiano. Cuando Cabiria sale a hurtadillas de la casa de su cliente subiéndose los calcetines, Fellini nos retrotrae a Charles Chaplin, cuando se dirige a la puesta del sol. El colorido inexistente del blanco y negro, hace que sus matices aparezcan en tu mente con las mayores tonalidades del arco iris; es una clase magistral de arte.

las noches de cabiria

Y hablando de más dulzura, no podía faltar Shirley MacLaine en Irma la dulce (1963), dirigida por Billy Wilder. Es un film exquisito, pues de un reto como lo es el explicar la vida tan amarga como la de una prostituta, Wilder ha sabido darle un trasfondo de color, humanidad y amor. Lo más dulce. Te gustaría dar a esas mujeres todo el cariño por dejar ese poso de dulzura.

irma la dulce

Pues como en el siglo XVII ya dijo sor Juana Inés de la Cruz: “¿cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga o el que paga por pecar?”.

Con todo el cariño y que sigáis disfrutando del verano.

Desde la mecedora, feliz septiembre.

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FELICIDADES, ANTONIO BANDERAS
María Jesús Díaz Prada

 

Querer vivir tan solamente para uno mismo
es condenarse a muerte
Oswald Wirth

 

 

Creo que estas palabras en tu caso no tienen sentido, pues si hay algo que debemos agradecerte es el haber llevado a tu gente por todo el mundo; por lo tanto y lo primero es felicitarte por muchas cosas, sobre todo por tu cumpleaños, Antonio Banderas, y muchas felicidades por tu trabajo.

antonio banderas

Empezaste muy joven, con películas atrevidas para la época, Almodóvar te dio la oportunidad en La ley del deseo o Átame, de mostrar todo el gran potencial que llevabas dentro de ti. Trabajaste con los grandes, dando el gran salto a Hollywood desde donde has vuelto con más películas, siendo también director de Crazy in Alabama, junto a tu esposa Melanie Griffith. También has destacado en Broadway con Nine, y tampoco nos podemos olvidar de Spy Kids, largometraje que hiciste para tu hija, para que entendiera y participara del cariño que procesas al séptimo arte.

antonio banderas

Sin cambiar el tono un poco infantil, no puedo dejar de decirte lo estupendo que es en Shrek tu Gato con botas, le doblas con tal maestría, que me atrevería a decirte que es el más simpático de todos los personajes, le das un punto maravilloso. También es maravilloso tu homenaje a Málaga en El camino de los ingleses. Eres un no parar, y es eso, no parar de acordarte y de amar a los demás, lo que más admiramos.

Desde luego que te mereces una gran felicitación desde estas páginas. Estamos orgullosos de ti y esperamos cumplas muchísimos más; y como dice la máxima, “vivir para uno solo es condenarse a muerte”, y como eso no es lo tuyo, tú nunca morirás.

Muchas felicidades, desde la Mecedora.

 

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EL ABUELO DE MANOLITO
María Jesús Díaz Prada

 

Para darse por satisfecho con lo sencillo
se necesita un alma grande
Arturo Graf

 

Hoy vuelvo a dirigirme a vosotros con tristeza, pero con la alegría de poder hablar de una persona que, aunque todos intenten decir que era un actor secundario, desde aquí y en estas páginas le vamos a tratar con el justo respeto de un gran profesional de nuestro cine. Él es Antonio Gamero.

Nos ha dejado este mes tan caluroso de julio, quiso tomarse unas merecidas vacaciones y, desde aquí le pedimos que siga haciendo sonreír allí donde esté, pues como ya decía Plotino (204-270) en La naturaleza del alma: “Es en el mundo inteligible donde se encuentra el ser verdadero; la parte mejor de él es la inteligencia”.
 


antonio gamero

 

No se podría entender el cine de la transición sin tu presencia -Asignatura pendiente (1977), Un hombre llamado Flor de Otoño (1978), La estanquera de Vallecas (1987)-. Recuerdo que en tus películas siempre eras el revolucionario de izquierdas, el “progre” de la época. También en las del destape, como Cristóbal Colón, de oficio... Descubridor (1982). Pero hay una, permíteme que la escoja en estos momentos, en la que me parece que has dejado toda la bondad, el cariño y ternura, que es en el personaje del abuelo de Manolito gafotas, con su querida Cata (Adriana Ozores).

 

antonio gamero

 

Yo entiendo que hablar de “secundario” refiriéndonos al abuelo Nicolás es una perogrullada, por lo tanto muchas gracias por tu trabajo y, como en la máxima, lo sencillo necesita de un alma grande.

 

antonio gamero

Con todo el cariño para ti, desde la mecedora.

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A LA CARTA
María Jesús Díaz Prada

 

El cuerpo, si se le trata bien,
puede durar toda la vida.
Noel Clarasó

 

¡Nuestro cuerpo! Nos viene como anillo al dedo para el tema que vamos a iniciar, ya que el séptimo arte lo trata recordándonos una de las facetas a las que en el verano nos dedicamos, quizá por estar de vacaciones, a cuidar y mimar más. El cine no está fuera de esta realidad y nos lo enseña mediante películas como Fuera de carta, American Cuisine, Deliciosa Martha, Sin reserva o Ratatouille.

El comer y la grata satisfacción que produce, no desde el punto de vista del comensal, sino del restaurador, es un tema recurrente en el cine. Con una gran pasión, parecida a la paleta del pintor, el chef pone en platos un paisaje de colores, de vida, apetecible y maravilloso; su existencia gira alrededor de la comida desde la compra, con la dedicación completa del “autor”, hasta el paladar del mejor gourmet.

Cada una de las películas habla de los sentimientos de sus protagonistas, de cómo llegaron a su dedicación, qué les empujó a una vida que les pone en jaque todo el tiempo y en cada uno de esos platos que se sirven con una buena botella de vino. Esta pasión se ve reflejada en sus amores tormentosos y en sus vidas al límite.

Así sucede en Fuera de carta (2008, Nacho García Vellilla), donde nos presentan la vida de un hombre que se ve sorprendido por la muerte de su ex (Cristina Marcos), y se debe hacer cargo de sus hijos. El lío sentimental que le supone con su actual pareja y la problemática del perfeccionismo que impone en su restaurante, hacen que pierda muchas cosas buenas de su vida. A pesar de todo esto es una película alegre, viva, que te puede hacer sonreír, con un final feliz. Es un buen momento para volver a verla si no la habéis visto ya. Javier Cámara como siempre está excepcional, y es el plato fuerte junto a sus compañeros de reparto.

fuera de carta

American Cuisine (1998, Helen Shaver), es parecida a la anterior y nos enseña el mundo de la cocina muy desde dentro, con todo lo que eso conlleva. Muestra además el conflicto entre un padre y su hija, aunque también con un bonito final, muy fresca para este verano.

american cuisine

Deliciosa Martha (2001, Sandra Nettelbeck), así como su remake Sin reservas (Scout Hicks, 2007), nos narra la historia de una mujer exigente y trabajadora al límite, cuya cocina es el único sitio donde se siente segura y feliz. Aunque ella manda, la vida le trae la sorpresa de atender a su sobrina, ya que su hermana ha muerto. También aquí surgen los sentimientos encontrados, las pasiones, pues aparece el hombre de su vida, dando un giro a su mundo, donde debe encajar todo lo que le va sucediendo. Ésta también es una película ligera, y que se puede degustar estupendamente en estas fechas.

deliciosa martha

Por su parte Ratatouille (2007, Brad Bird), es una película asombrosa para niños y mayores, que no deja en absoluto indiferente, y es una buena forma de poder llevar a los niños a otro sitio, como los fogones, donde puedan apreciar el placer de comer y cocinar.

ratatouille

Ya Lucio Anneo Séneca, en el año cuarto antes de Cristo, decía en su tratado Sobre la felicidad:

 

“Pero también el alma –se dice- tendrá placeres. Téngalos en buena hora, y eríjase en árbitro de la sensualidad, de los placeres, llénese de todas las cosas que suelen encontrar los sentidos, después vuelva los ojos al pretérito y, al acordarse de los placeres pasados, embriáguese con los anteriores y anticípese a los futuros”. Aparte sus esperanzas y, mientras el cuerpo se abandona a los festines, presentes, ponga pensamiento en los futuros; tanto más desdichada me parece por ello, pues tomar lo malo por bueno es locura: y sin cordura nadie es feliz, ni es cuerdo aquel a quien apetecen las cosas dañosas como si fueran mejores. Es feliz, por tanto el que tienen un juicio recto; es feliz el que contento con las circunstancias presentes, sean las que quiera, y es amigo de lo que tiene, es feliz aquel quien la razón es quien da valor en todas las cosas de su vida”.

 

Me parece estupendo que las personas que puedan ir a degustar estos platos y sus restaurantes maravillosos lo hagan y lo disfruten, ya que hay allí gente estupenda, como lo hemos visto en el cine. Pero no olvidemos que para todos los bolsillos no están preparados, y por lo tanto, como nos enseña el sabio de Séneca, seamos coherentes con nosotros mismos y con nuestra propia cuenta corriente, para que no haya sustos a la vuelta. Además no me negaréis que unas sardinas en el chiringuito no pueden hacer las delicias de cualquier paladar.

Muchas gracias por vuestro cariño, os deseo unas felices vacaciones y un feliz agosto.

Desde la mecedora.

 

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SIN COMPLEJOS
María Jesús Díaz Prada

 

Por la inteligencia rara vez,
pero por el corazón nos entendemos siempre
Jacinto Benavente

 

Como estamos en plena "operación bikini", voy a hablaros de una película fuerte, no sólo por el peso de sus actores, que es mucho y en todos los sentidos, sino por el mensaje tan duro y triste que deja. Me refiero a Gordos (2009, Daniel Sánchez Arévalo), protagonizada por Roberto Enríquez, Raúl Arévalo, Verónica Sánchez y Teté Delgado.

Se trata de cinco historias, todas ellas entrelazadas, cada una más original por su dureza, y a través de las cuales el director nos quiere trasladar al mundo de la soledad del género humano.

gordos

El elenco de actores de la película es estupendo, hacen el papel tan creíble, que al final queda una sensación rara, el espectador no se siente del todo bien, ya que resulta desolador creer que el mundo va de esta forma tan absurda, con personas que se crispan, que se hacen verdadero daño a ellas mismas, creyendo verse por los ojos de los demás.

La película se podría haber llamado “Delgados”, o “Disminuidos psíquicos o físicos”, qué más da, lo que nos está diciendo es que los seres humanos muchas veces entramos a catalogar y a estigmatizar a los otros por cualquier diferencia; está claro que nadie es perfecto, que el estigma está por fuera, visible; o por dentro, la cuestión es que hace mucho daño al que lo lleva. Si además de tener problemas, los demás nos aíslan y dañan, ¿por qué lo hacen?

Crocker, Majer y Steele, en 1998 expusieron que la estigmatización se produce cuando una persona posee o cree poseer algún atributo o característica que conforma una identidad social que es devaluada en un contexto social determinado.

Devaluado, palabra fuerte, como la película, y como desde la mecedora siempre intentamos aprender y pensar, por lo menos en lo que decimos, parémonos a reflexionar en cuántas veces, en cualquier lugar nos hemos podido ver en esa situación por unos granos, unos kilos... Las personas, como me dijo una vez mi padre, no se miden ni por metros ni por kilogramos.

gordos

Eso es lo primordial, no medir, no seguir juzgando y pensar que el photoshop hace milagros, que no todo lo que vemos es realidad, y que todo el mundo somos humanos, que lo importante está por dentro.

Y a diferencia de la máxima, que además de por el corazón sea por la inteligencia por donde entendamos que los seres humanos somos maravillosos.

Con todo el cariño, feliz julio y vacaciones sin complejos desde La Mecedora.

 

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FELIZ CORTO
María Jesús Díaz Prada

Cuanto más duro trabajo,
más suerte tengo

Thomas Jefferson

 

Me parece un buen principio para hablaros de una persona que realmente se gana esta máxima, se trata de la directora de nuestra revista. Como os he ido diciendo a lo largo de todo este año, de la cantidad de proyectos que teníamos para vosotros, poco a poco las cosas han ido tomando forma, y así “ha nacido un cortometraje”, no sé si es niño o niña, pero la cuestión es que es precioso y grande, en el sentido que es “hermoso”; estoy muy orgullosa de él y quiero compartirlo con todos vosotros.

carlos mecedora

Hoy le he preguntado a Lucía a dónde van los cortos y, aunque no se sabe a ciencia cierta, espero que éste tenga una vida larga, plena y llena de éxitos.

Cuando me refiero al trabajo duro, no os podéis ni imaginar cómo ha sido este rodaje, tengo que agradecerle a muchísima gente la ayuda desinteresada que nos ha ofrecido, así como todo lo maravilloso que nos han dado personas tan importantes en todos los sentidos como Carlos Álvarez-Nóvoa o Mirta Gutiérrez de Marques Seré; así como el director de fotografía (Jon) y el resto del equipo (Juan, Cayuela, Patricia, Thamar, Carlos, Elena, Eny, Jimena, Francisco, Miriam, Aarón, Scott), todos gente estupenda y extraordinaria.

norma mecedora

Quizá lo más triste del corto fuera que al final tuviéramos que dejar a este buen equipo de compañeros que, gracias al trabajo duro, podemos llamar amigos.

El cine español es fantástico, ya lo sabéis, y como hemos apostado por él desde el principio, le hemos dado otro poquito de vida, con un mensaje excepcional. Espero poder daros más información en el futuro y, sobre todo, deciros que es ganador de concursos pues el guión, escrito y dirigido por nuestra directora, habla sin lugar a dudas de algo que nos está faltando a todos, que es la esperanza, la esperanza de un mañana aun sin mañana.

carlos y norma mecedora

Un tango con Norma es el mañana del amor, de la vida, y de la esperanza en el género humano, sin “dulzainas”, un buen argumento por la vida.

Claro que el trabajo da suerte, sobre todo si en tu trabajo está el amor por el público y vas más allá, y las fronteras del ser humano se hacen muy pequeñas, que caben en el corazón.

Enhorabuena a nuestra directora y desde aquí le deseamos que sea el principio de muchos, muchos triunfos, y que el trabajo para ella siempre sea su suerte.

Feliz junio desde la Mecedora

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DESDE EL RECUERDO
María Jesús Díaz Prada

 

Sólo se burla de las heridas quien nunca ha sido herido.
William Shakespeare

 

Hoy puedo confesar que me siento herida, el día 13 de mayo de 2010 nos levantamos con la noticia de la muerte de Antonio Ozores. Me causó una gran tristeza llena de unos recuerdos estupendos de alguien que nos ha ido dejando a varias generaciones mucha felicidad; quizá sea eso, que las personas que te hacen feliz, son las que más duelen.

antonio ozores y gomez bur

Qué podría deciros de él. Fue un hombre muy querido, alto y desgarbado; parecía como la espiga de trigo, que cuanto más llena de granos, más se encoge hacia la tierra, al contrario que la espiga falta de grano, que se “sube” alta y erguida hacia el cielo.

Nos hizo reír en películas tan bonitas como Los ladrones somos gente honrada (1956), Las dos y media y... veneno (1959), Chica para todo (1963), ¡Cómo está el servicio! (1968), o incluso El hijo del cura (1982).

Antonio Ozores ha sido parte de una gran saga, y lo sigue siendo, ahí queda su hija Emma, a la que mandamos nuestro más sentido pésame, aunque por otra parte te diré Emma, que tienes mucho que dar gracias, por haber conocido a una persona tan prolífica y tan llena de creatividad, que ha estado contigo; has visto en él y en tu familia el lugar de amar, eso es tan importante y maravilloso, que me alegro que hayas vuelto a la fuente (tu obra de teatro), a seguir ensalzando el apellido que llevas.

antonio y emma ozores

Muchas gracias, Antonio; gracias por tus momentos mágicos, con los que has ido explicando los cambios en clave de humor de la parte de historia que nos ha tocado vivir. Gracias por tu trabajo, eso te honra y te hace no morir.

Como decía San Agustín: “He de trascender, pues es mi naturaleza, para ascender como por escalones hacia aquél que me hizo”. Pero tú te llevas todo nuestro cariño y un gran aplauso.

antonio y jose luis ozores con gila

Gracias por haber estado aquí, y compartir tu vida.

Desde la mecedora: no te olvidaremos. 

 

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EL BUEN VINO
María Jesús Díaz Prada

El buen vino no necesita etiqueta
Proverbio francés

 

Este proverbio es una forma muy adecuada de empezar, ya que me recuerda a una maravillosa película, El abuelo (1998), dirigida por José Luís Garci e interpretada por Fernando Fernán Gómez, Rafael Alonso y Cayetana Guillén-Cuervo (haciendo gala de la buena saga interpretativa a la que pertenece). En principio, con ese elenco de actores me quedo sin palabras. Mi querido Fernán-Gómez, una persona polifacética, del que se ha dicho todo, pero del que quisiera añadir que, tanto en las comedias de cine de sus inicios con Analía Gadé, como durante toda su trayectoria dramática (véase esta película como ejemplo), nos deja siempre el agradable gusto a “buen vino”, un vino que al igual que Fernán-Gómez con el tiempo se convierte en “joya”.

el abuelo

Rafael Alonso, magistral en su humildad, en su saber estar, es uno de esos magníficos actores que el cine español ha exportado. Un gran aplauso, maestros.

La trama nos sitúa en la España de mediados del siglo XX. El Conde Albrit, hombre que ha vivido mucho y bien, llega a un pueblo del norte donde está su nuera con sus dos aparentes nietas. Aquí, como siempre Pérez Galdós, juega a desconcertarnos, dando un giro en el planteamiento de la historia, dejándonos la intriga de las personas que no teniendo prestigio ni más dinero del que se les dio, no saben agradecer la mano que les ayudó. Sin embargo, hay un aspecto clave en el argumento, y es que nos enseña que, con independencia de las clases,  la educación está por encima de todo. Ya en aquella época sorprende cómo Albrit trata a su nuera, cómo descubre que una de sus nietas no es suya, con qué caballerosidad “quijotesca” nos envuelve, creyendo ver a su amada esposa en los ojos de la nieta que no lo era; y cómo acoge  y ama a esa niña.

rafael alonso

Albrit se pregunta a menudo por el honor, y se contesta con el amor. Nelly y Dolly le quieren y eso basta.

Con la buena educación, cuántos malos sabores y disputas nos ahorraríamos, o si siguiéramos las pautas que tan acertadamente marcó Rousseau. Con su Emilio o de la educación, ya en 1762 nos anunciaba la necesidad del cambio:

  • Desconocemos a la infancia y con falsas ideas que de ella tenemos, cuando más avanzamos en su conocimiento, más nos desviamos. Los más juiciosos se afanan en lo que importa a los hombres saber, sin considerar lo que los niños son capaces de aprender; busca siempre el hombre en el niño, sin comprender lo que es antes de ser hombre.

Y como es el mes de la madre, y también sin salirnos de la educación, me gustaría hablar de la película Nunca la olvidaré (1948), dirigida por George Stevens, e interpretada por Irene Dunne.

Es una película antigua, que me dejó pensativa cuando era niña. Me encantaba ver cómo una madre, una señora de clase media-alta, se casa con un hombre de clase obrera. Esa madre, siempre que llegaba el jornal, reunía a toda la familia con una gran dignidad para repartir el dinero que se iba a utilizar. Y siempre repetía lo mismo: “este mes no vamos a tener la necesidad de «usar» los ahorros”. Sus hijos crecieron con la idea, con la seguridad, de tener siempre un respaldo económico.

nunca la olvidare

Me parece importante cómo, al igual que en El abuelo, esta gente enseña a los niños qué es la dignidad y cómo el honor está en los ojos de uno mismo. Esta madre enseñaba a sus hijos que ser pobre era tan digno y tan estupendo, que nunca tendrían la necesidad de coger la cajita de los ahorros.

La seguridad, la calma, el saber estar y esas pequeñas cosas son las que hacen la vida, sobre todo para las personitas pequeñas, a las que les es difícil entender el mundo que los mayores les fabricamos, hoy en día lleno de “cachivaches”, como se decía en La  sirenita de Disney.

Los juegos, las consolas y cada día más y más, no llenan el corazón ni la vida, ni enseñan a ser humanos. El día de mañana está en las personas que hacen un buen “andamiaje” en su personalidad y sus valores.

Ya sabes, el buen vino también se hace.

Con cariño felicitaciones a todas las madres y en especial a la mía. Desde la mecedora, feliz mes de mayo.

 

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LA ÚLTIMA GOTA
María Jesús Díaz Prada

 

 

La última gota hace derramar el vaso,
pero si no fuese por la primera, el vaso no se derramaría.

 

Éste es un buen pensamiento para empezar a hablaros sobre dos películas, Celda 211 y Los chicos del coro. La primera, Celda 211 (2009, Daniel Monzón), protagonizada por Alberto Ammann, Luís Tosar y Antonio Resines y ganadora de nueve Premios Goya de la Academia, nos adentra en una cárcel, haciéndonos partícipes de un juego en el que como espectadores debemos categorizar todos los personajes de la película de acuerdo a un gradiente de maldad.

De alguna manera, podemos decir que hay una maldad extrema y otra cotidiana, dependiendo de la gravedad de las consecuencias. La extrema nos llevaría a conductas extraordinarias o infrecuentes, que causan un daño extremado a personas o grupos. La cotidiana, serían las conductas que originan pequeños y grandes dramas personales. Un ejemplo sería el acoso laboral, las infamias o las ruindades de que somos testigos o partícipes a diario.

Entiendo que este pensamiento nos puede hacer daño, y que todos tenemos algo que ver y que decir ante esto. Hay que tener cuidado con lo que hacemos, y pensar en las consecuencias, cuando tiramos una piedra a un lago, su onda llega a la otra orilla, aún más grande. La película es dura, y enseña mejor o peor que en un momento dado, si se nos daña a nosotros o a lo nuestro, el bueno se puede convertir en el malo, dependiendo de las circunstancias.

Por contrapartida, y para darle un poco de ternura, está Los chicos del coro (Les Choristes, Christophe Barratier, 2004). Remake de La Cage aux Rossignols (“La jaula de los ruiseñores” de 1945), la película nos narra la historia de un grupo de niños internados en un reformatorio, increíblemente crueles. El director nos muestra que nada se puede hacer con personas que “ya no lo son”. Los castigos no les hacen ya nada, se han vuelto inmunes al dolor físico (pues del otro nadie sabe). De repente, como llovido del cielo, llega un profesor desarrapado, inseguro pero con toda la fuerza del mundo para sacar de “animales” su lado humano, y devolverles esa categoría.

Empieza a darles en vez de castigos, órdenes de trabajo (“tú serás...”), y en ese rol de saberse necesarios, no escoria de la sociedad, saldrán maravillosas voces; de ése, su infierno, nos trasladarán al cielo.

Sólo hace falta que de esa primera gota, y segunda, alguien crea en ti, te diga que vales. Se llama resiliencia. El ser humano reacciona intentando alcanzar lo bueno que se espera de él. Ayudemos y, si no llegamos a las primeras gotas, que nunca llegue la última, pues derramado el vaso, ya no se sabe cómo se acaba.

los chicos del coro

El amor, y no el dolor, es nuestra mejor arma. Usémosla.

Con todo el cariño desde la mecedora.

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EL ARTE DE VIVIR
María Jesús Díaz Prada

 

“Los que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquéllos sólo les dieron la vida, mientras que éstos le dieron el arte de vivir”
Aristóteles

 

Esta cita es muy apropiada para hablar de algo que me ha llamado mucho la atención. Aunque este pensamiento nos vale hoy en día, yo iría más lejos: los padres sabemos la grandísima importancia de la educación de nuestros hijos, lo que éstos perciben en nuestros actos. Lo que se les inculca desde la cuna es fundamental para hacer hombres felices que es lo primordial en la vida. 

Al respecto me viene a la mente una película de hace mucho tiempo, Un millón en la basura (1967, José María Forqué), una producción sin muchas pretensiones, en blanco y negro, y de una España triste y pobre. La historia narra cómo un barrendero (interpretado por José Luís López Vázquez), encuentra un millón de pesetas (de la época), en una cartera en la basura que le “viene al pelo”, puesto que le van a desahuciar y es Navidad. En la lucha moral de quedarse o devolver este regalo “caído del cielo”, es su mujer (Julia Gutiérrez Caba, de una fabulosa saga de actores), la única que intenta quitárselo de la cabeza. Sin embargo, todo parece estar a favor para quedárselo: su suegra insiste en que sus dos hijos se van a quedar en la calle; así como todos intentan  decirle que “quien pierde un millón, tiene mucho dinero”. Pero nadie repara en esa tercera persona, en aquél que paga por robar ese dinero. Sólo al final de la película, nos recordarán quién era el que cargaba con el delito que no cometió.

un millon en la basura

Nada en la nevera (1998, Álvaro Fernández Armero), es el caso de cómo dándole la vuelta a una situación, llegamos a otra conclusión diferente. Protagonizada por María Esteve y Coque Malla, nos refiere la vida de una chica, Carlota, que se enamora de José Mari; según la historia que ella nos cuenta, la suya, Carlota nos hace estar de acuerdo con todo, jugando el director a que seamos cómplices de sus pensamientos. Por otro lado, José Mari nos relata todo lo contrario, visto desde su perspectiva. Es una película muy amable y simpática, que hace pasar un buen rato. María Esteve es una actriz que llena la pantalla, con magnífico parentesco (hija de Antonio Gades y Pepa Flores  “Marisol”).

carlota

Cuando yo estaba en el colegio, en cierta ocasión durante una clase de pintura, nos pidieron que cada uno, desde nuestro sitio, pintásemos un jarrón repleto de flores preciosas. La sorpresa llegó cuando toda la clase parecía haber pintado algo distinto, aunque similar. Eso es lo que pasa en la vida, que dependiendo de nuestra educación y de nuestra formación en todos los ámbitos, podemos ver las cosas de muchas maneras, y no por ello no ver lo mismo. Deberíamos escuchar al que argumenta, y argumentemos; criemos a nuestros hijos para que sepan respetar y ver más allá de lo que se ve, como en el caso de Un millón en la basura. El hacer las cosas con algún tipo de norma, enseñar a nuestros hijos a respetar lo del prójimo, tanto sus ideas como sus pertenencias, resulta fundamental.

un millon en la basura

Entiendo que en esta sociedad el dinero manda, ganándolo rápido y cerrando los ojos. Abrámonos. Y así podamos decir, al igual que Aristóteles, que nosotros a nuestros hijos les dimos el arte de saber vivir.

Feliz mes desde la mecedora.

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LA PRIMAVERA DE GALDÓS
María Jesús Díaz Prada
26/03/2010

 

Sabéis que hemos editado un libro con todas las entrevistas, críticas, comentarios y contenidos de la revista. Estamos muy contentos y satisfechos por ello, y queremos compartirlo con todos vosotros, creo que lo pasaréis muy bien.

Y como empezamos el mes de abril, quisiera haceros partícipes de dos historias que creo, merecen mucho la pena de ser contadas. Me refiero a la serie Fortunata y Jacinta, dirigida por Mario Camus, basada en la novela de Benito Pérez Galdós e interpretada por Ana Belén, Maribel Martín y Eric Gendron; y también a la película Juno, interpretada por Ellen Page, Jennifer Garner y Jason Bateman.

A primera vista, nada parece comparable entre ellas, ni la época (la diferencia es de dos siglos), ni los personajes, pero sus historias tienen más en común de lo que se puede imaginar. Fortunata y Jacinta, maravillosa obra, nos relata la época de mediados del siglo XIX, con dos mujeres perfectamente llevadas por Pérez Galdós, quien acuñó unos nombres muy simbólicos para sus personajes. Fortunata (Ana Belén), es una mujer con la gran fortuna de poder concebir los hijos del hombre a quien ama, perdiendo al primero siendo muy niño, y después de muchas vicisitudes, volviendo a concebir otro para su desgracia.

fortunata

Jacinta (Maribel Martín), como su propio nombre indica, es pura, una mujer bellísima con el infortunio de no poder ser madre, aunque en su corazón es una madre sin hijos, la cual ocupa todo su tiempo en la Iglesia y en hacer obras de caridad, siempre al servicio de los niños.


jacinta

Juan (Eric Gendron), marido de Jacinta y amante de Fortunata, tiene un nombre que es buen sinónimo del hombre que “manipula”, ya que la historia ha hecho a este personaje de la literatura universal, un referente que Galdós ha utilizado con gran maestría. Tenemos a Don Giovanni, a Juan el seductor, al Burlador de Tirso de Molina, al Tenorio de Zorrilla y al don Juan de Heiberg. Creo que son bastante evidentes las “bondades” de este personaje. Ana Belén, en el papel de la otra, amante hasta la muerte de su seductor, lega a su hijo recién nacido a Jacinta, quien acoge a este niño como suyo.

Por su parte Juno, es su versión light, ya que el tiempo lo minimiza todo, y ahora podemos ver las cosas de otra manera, puesto que los prejuicios vamos poco a poco quitándolos de nuestro repertorio. Esta adolescente con el nombre de la diosa de la fertilidad (Ellen Page), va a tener un bebé. Las circunstancias y su poca edad hacen que entregue a su hijo en adopción a otra mujer (Jennifer Garner), cuyo marido, que tiene algo de don Juan, entra en el juego de la seducción, intentando que esta adolescente caiga en sus redes amatorias.

juno

Solas las dos, una niña y a la vez una gran mujer, deja que sea  Jennifer Garner quien se quede con su bebé, ya que, al igual que Jacinta, era otra madre sin hijo.

Qué regalo tan maravilloso, una vida, vida que empieza y que alguien está deseando coger, arropar y cuidar. Hay tantas madres que no pueden tener hijos, que cuando lo son se convierten en las personas más felices, personas que buscan por todo el mundo a ese hijo al que aman. Pero no debemos olvidar que a parte de “don Juan”, hay hombres fantásticos que buscan también con su pareja, poder formar una familia, como nos recuerda Bertrand Tavernier en La pequeña Lola (2004).

la pequena lola

Para todos, pues ningún niño debe estar sin sus padres, o sus padres adoptivos (padres del alma), como bien dijo Gabriel Marcel: “amar a un ser es decirle –Tú no morirás”.

Por lo menos en nuestro corazón tú estarás siempre.

Desde la mecedora, feliz abril.

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“Rebajas” en la mecedora
María Jesús Díaz Prada

Os voy a contar que estoy encantada de la vida, aunque parece una perogrullada ahora que se estila estar tristes y llevarnos ese lastre a todos los aspectos de nuestra vida. Pero estamos en el cine, lugar de la fantasía, y donde tanta gente se preocupa y ocupa en hacernos ver que hay otras historias. Yo hoy les doy las gracias por ello.

Y es que, os comentaré que todo lo que pedimos al empezar el año a los Reyes Magos se está cumpliendo: pedimos por el cine español, y ya nos está dando maravillosos frutos. Hay que darle la enhorabuena a Penélope Cruz por su nominación a los Oscar por la película Nine, y también a nuestro corto La dama y la muerte, nominado a mejor Cortometraje de animación.

Por supuesto, también a nuestra querida Lola Herrera, TP de Oro Honorífico: eres estupenda y me alegro muchísimo; no sólo esto sino mucho más te mereces por una trayectoria llena de mucho trabajo y sacrificio.

Y cómo no, hablar de Concha Velasco, Medalla de Honor d el Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC), no podría entender el cine sin que ella no estuviese allí; esta maravillosa chica “ye-ye” llenó nuestros corazones. Gracias a todos. Sabemos que no es fácil, pero sois estupendos.

concha velascolola herrerala dama y la muerte

Por eso hoy os he traído dos películas a las que he encontrado gran analogía, pues nos dejan una gran sonrisa de complicidad, a pesar de que tratan de algo que es muy duro y fuerte en nuestra sociedad.

Ahora que se acaban las “rebajas” y empieza la primavera, hablemos de ellos. La película El cielo abierto, del director Miguel Albaladejo, con guión de la periodista, escritora y colaboradora Elvira Lindo (quien hace como nadie los cameos en sus películas), nos trae a Sergi López y Mariola Fuentes. La otra película, Cosas que hacen que la vida valga la pena, está dirigida por Manuel Gómez Pereira y protagonizada por Eduard Fernández, Ana Belén y José Sacristán.

cosas que hacen que la vida valga la pena

Estas dos películas nos hablan de las “rebajas”, las rebajas de la vida. En la primera, Sergi López padece la infidelidad de la mujer de su vida con su propio padre; en la segunda, Eduard Fernández es un pobre alcohólico y fracasado que se pasa la vida viendo señales por todas partes. López es un psiquiatra con una vida resuelta, al igual que Ana Belén en Cosas que hacen que la vida valga la pena, una mujer trabajadora e independiente, una funcionaria que, aunque está separada de su marido (ya que éste la abandonó por otra más joven), tiene un hijo pequeño que cuidar, y al que comparte con la nueva mujer. En este punto encuentra a Eduard, quien está al paro y acude precisamente a la oficina del INEM en la que ella trabaja.

Dos parejas con mucho en común: parejas de separados, uno con dinero y posición, y el otro no, como Mariola Fuentes, al cuidado de sus hermanos, de un sobrino hijo de una menor, y los abuelos. Mariola lleva la carga de todo, y sin embargo una epilady le puede hacer la mujer más feliz de la tierra.

el cielo abierto

Tienen las dos historias unos suegros, María José Alfonso y José Sacristán, quienes les ayudarán a reanudar sus vidas, así como son los ansiolíticos los compañeros de cama de su existencia. Y cuando se encuentren, todos se verán perdedores. Como señala Ana Belén: “está en rebajas”.

Qué triste es ese pensamiento, creernos que el fracaso de una relación (motivado porque el otro se va), hace de nosotros personas inservibles; y si encima tienes unos años, ya es el fin. La vida es corta, pero se puede hacer muy larga si ya con una edad nos obcecamos en que estamos al final: ¡y es mucho tiempo!

Como nos cuentan las dos historias, los personajes vuelven a empezar con tanta alegría y ganas, que el amor se vuelve el de un adolescente. Dejemos los falsos prejuicios y seamos felices, aunque estén todo el día bombardeando nuestros corazones. Pensemos en las cosas que hace que la vida valga la pena, como las que recitan Iñaki Gabilondo y Gemma Nierga al final de la película: una buena película de humor, de amor...

Como le pregunta Ana Belén a Eduard Fernández: “¿por qué te caes tanto?”, y él le contesta: “porque luego me levanto”.

Desde la mecedora: feliz primavera sin Rebajas.

 

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En la mecedora con Ágora
María Jesús Díaz Prada

Hoy es un día especial; un día de amor, de cariño y de bienestar con nosotros y nuestros compañeros de camino, aunque a veces el camino no parezca tan bueno y tan agradable, por lo que deberíamos, como mínimo, pensar y reflexionar a dónde vamos.

Os voy a hablar de una película que, si ya me habéis leído, sabréis que me ha impactado. Y qué mejor que hoy, que se entregan los Premios Goya, que compartir con vosotros la impresión que me ha causado.

Cuando me refería a los caminos con nuestros compañeros, me refiero a la historia del hombre y la mujer; y la película de la que hablo es Ágora (2009, Alejandro Amenábar), protagonizada por Rachel Weisz (Hipatia), Oscar Isaac (Orestes) y Max Minghella (Davo).

agora

Aunque es una película que en principio toca muchos temas, entre ellos los religiosos, los políticos o los relativos al poder, quisiera quedarme, si no os importa, con algo que merece la pena, y es la peculiar forma de tratarnos los unos a los otros. Hipatia es una mujer del 400 d.C., mala época el nacer en los albores de la Alta Edad Media (476-1100 d.C.). La protagonista fue una mujer que se había criado bajo la “protección” de su padre, quien cuidaba de dejarla libre, para que ella pudiera ejercer lo que más le gustaba, la ciencia. Aunque ella estaba muy preocupada por saber cómo giraba el mundo, su mundo giraba en su contra. Pese a que ahora parezca que fue ella la única mujer inteligente y admirable, mil años antes ya se hablaba de Diotimia, la supuesta maestra de Sócrates. Lo malo de la Historia es que la escriben los hombres.

En ese camino de espinas y rosas, del que ya han pasado demasiados años, nadie debe tener que explicarnos cómo funciona esto. El sexismo que seguimos teniendo, hostil o benévolo, no hace sino perjudicar a las personas, fijaos a cuántas, ni más ni menos que el cincuenta por ciento de la población mundial.

La única forma de no volver a errar, es tratar con dignidad, sin paternalismos inútiles ni violencias estériles; todas las personas tienen derecho a la cultura, a la sabiduría. A Hipatia le tocó un mundo que no la entendía, y lo triste es que las personas que estaban en el poder habían sido sus alumnos, y sabían quién era; pero es más fácil sucumbir ante el poder, el poder que llegue de manos de religiosos, de políticos, del dinero, qué importa. En el caso de Hipatia, ese precio lo pagó una mujer, quien descubrió que las órbitas planetarias eran elípticas once siglos antes que Johannes Kepler (1571- 1630).

hipatia

De verdad y de corazón, espero que trabajemos a partir de ahora, para que las nuevas generaciones que están empezando a ver el mundo a través de nuestros ojos, nuestros gestos y nuestras aptitudes, tengan claro que el mundo está hecho por maravillosos hombres y maravillosas mujeres, que desde siempre se han sabido respetar (y, si se podía, amar), aunque antes siempre se deba respetar. A lo mejor nos va a gustar mucho más este nuevo mundo.

No dejemos morir a otra Hipatia.

Desde la mecedora, feliz día de los Goya.

 

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Un san Valentín sin soledad
María Jesús Díaz Prada

 

Cómo pasa el tiempo. Hace poco estábamos hablando de la Navidad y ahora ya llega San Valentín... Qué estupendo poder celebrar el día con la persona amada, aunque a veces tengamos muy poco claro lo que es el amor, y todas sus formas.

Me viene a la cabeza una película que en su momento me dejó muy pensativa, y de la que me encantó su formato, su ritmo, sus personajes; pocas películas tienen una forma tan original y real de plasmar lo cotidiano como el argumento de Solas, película de Benito Zambrano de 1999, interpretada por Ana Fernández, María Galiana y Carlos Álvarez-Nóvoa.

maria galiana

La historia narra la vida de María (Ana Fernández) y su desamor; la soledad de una mujer que se queda embarazada en una gran urbe, y cuyo compañero rechaza toda responsabilidad; su circunstancia extrema nos habla de su desesperación y su abandono. En cambio su madre (María Galiana), es un personaje cargado de amor, sencillez y humanidad, que convierte la vida de su hija y su casa en alegría, aunque sólo sea a través de esas macetas con geranios que coloca, tan sencillos como ella, los que le recuerdan que hay luz allá donde su hija cierra hasta las ventanas para que no traspase. Ella, que va a cuidar a su marido enfermo (y aún así ese hombre sigue manteniendo una actitud sexista hostil hacia su mujer), teje, le atiende y le devuelve amor por odio.

En ese punto de su existencia, encuentra cerca de la casa de su hija al amor de su vida, su vecino (Carlos Álvarez-Nóvoa), un hombre solitario que vive con su perro Aquiles, quien halla en la mujer aquello que anda buscando: el cuidado de una persona, el compartir con ella una comida, que le atiende en un momento dado, lo cual hace que nazca en él una admiración y cierta envidia hacia su marido, sin comprender que otro hombre goce y desprecie lo que para él es una bendición.

carlos alvarez novoa y maria galiana

El amor a veces llega tarde, pero puede ser tan fuerte que ni siquiera la muerte se lo lleve. La madre se va con su marido, y su hija sigue con su destino, pero su vecino se hace cargo de ella y de su nieta, pues sólo bastó un pequeño instante de tiempo para poder amar a esa mujer y a su descendencia. Juntos empiezan una nueva vida, y la pareja formada por ellos con esa niña de por medio, hace replantearse que no sólo están solos los personajes solitarios, sino que todos estamos solos; sin embargo, quizá muy cerca está esa persona maravillosa que nos hará vibrar.

Enhorabuena a los actores y al magnífico Zambrano, es una de las películas españolas más bonitas y que os harán cuando menos reflexionar. La interpretación es de lujo, por ello os la recomiendo, porque es atemporal.

Cuántas personas que pueden ir en el autobús o en el metro a su trabajo, oliendo sus manos a lejía, que parecen ser grises como si no se vieran, y son en realidad los seres con más luz; sólo hace falta que alguien como el personaje del vecino, sepa valorar lo que ya existe.

carlos alvarez novoa

Me ha alegrado mucho volver a estar con vosotros. Desde la mecedora “feliz san Valentín”, y un recuerdo muy especial a Carlos Álvarez-Nóvoa, por la ayuda al cine y a las nuevas promesas.

 

 

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Hoy día de los Reyes Magos
María Jesús Díaz Prada

Magos de Oriente:

carta reyes magos

Os deseo a todos un Feliz año nuevo desde las páginas de esta revista de cine que tanto os gusta. Voy a comentaros una película que me ha impactado, y es esa la mejor palabra que la define. Es una película española dirigida por Guillermo del Toro en el año 2006. Pero para gran satisfacción de todos los cinéfilos, este año (aunque ya desde hace tiempo), el cine español ha empezado a dar unos pasos de gigante, y además de los Oscar (doy la enhorabuena a Penélope Cruz por su estatuilla, al igual que los demás que lo han ganado, que os lo merecéis) muchos han seguido trabajando por algo que es la factoría de ficción, que más nos ayuda y enseña a respetar y a amar, y sobre todo a salir de los momentos no muy buenos que pasan en la vida, como en Cinema Paradiso. Gracias.

La película es El laberinto del fauno, muy bien dirigida y con unos efectos especiales maravillosos, aunque quiero fijarme en la interpretación de sus actores. Me parece de lujo el ver a Maribel Verdú y a Ariadna Gil, dos mujeres luchadoras con una gran fuerza interpretativa. Si me dan la licencia, las compararé con Escarlata O´Hara y Melania de Lo que el viento se llevó.

Maribel Verdú me ha impresionado. Una mujer joven, tan guapa y estupenda como nos tenía acostumbrados, se convierte en una campesina, en la que la juventud y la belleza se enmascara con el duro trabajo y el dolor de llevar una carga, una ambivalencia que es más dura que el propio trabajo. Pero en su gran fortaleza, ayuda y lleva a cabo lo que para ella es más importante, su lucha, pero sin dejar de ser la persona que apela a ayudar a los débiles, sean del bando que sean. Ariadna, sin embargo, es una mujer a la que la vida y el momento le dejan en unas circunstancias de soledad; su salida es el casarse, dándole un hijo a su nuevo marido (Sergi López), y a su hija las cosas que no tiene, sin darse cuenta de que a veces los hijos no piden sólo vestidos, sino a su propia madre. Pero aún así, en esa debilidad, ofrece su vida por la de otro ser.

laberinto del fauno

Y en esta película, además de dos reinas, está la princesa Mohana, la niña Ivana Baquero (Ofelia). Su fuerza interpretativa llega a los sentimientos más hondos y se sienten todo el tiempo hasta los latidos de su corazón. La fantasía, al igual que el cine, puede en momentos malos de nuestra vida llevarnos a países lejanos, a historias que se entremezclan con nuestra realidad, y sin pasarnos a una patología, acabar sintiendo el cariño de una niña, una Alicia en el País de las Maravillas, que se salva, que entrega su vida por su hermano, siguiendo a su madre. No quiero que en ningún  momento esto se malinterprete, pues no quiero hablar de política, ni de sexismo, acabo de decir que esto es el cine, de lo demás ya estamos servidos en la vida cotidiana.

el laberinto del fauno

No puedo tampoco dejar de mencionar a Sergi López, un maestro en esto de hacernos sufrir, es un excelente actor al que admiro profundamente; y a Álex Angulo, otro personaje portentoso que, de alguna manera, en su impotencia es un gran héroe.

Gracias a todos por hacernos llorar, por hacernos reír, por ser tan extraordinarios. Mi carta a los Reyes acaba deseando que este año sigamos todos trabajando por un cine mejor, por llevar este legado que es el séptimo arte, precisamente a lo que es, un arte.

Feliz año nuevo para todos, desde la mecedora.

 

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LA GRAN FAMILIA DE JOSÉ LUÍS LÓPEZ VÁZQUEZ
María Jesús Díaz Prada

la gran familia

Me parece que te estoy viendo, (perdone la licencia pero, para mí, y diría más, para nosotros, es de la familia, “la gran familia” que tan popular le hizo, y por eso ahora me atrevo a tutearle, con su permiso).

Yo soy una de esas niñas que pueden aparecer en la estupenda película de La gran familia (1962, Fernando Palacios), donde encarnaba a “el padrino”, no como el de Francis Ford Coppola (The Godfather, 1972), sino el padrino que todos soñábamos tener.De alguna manera, te hemos adoptado.

Has estado por lo tanto en toda mi vida, viéndote, haciéndome reír a golpe de cha-cha-cha, y aun llorando, pues lo bueno de ti es precisamente que eres tú. Con tu sonrisa, tu bigote y tus gafas, te convertiste en el Groucho Marx del cine español, aunque mucho más cercano y afín a nosotros.

Ahora te has ido, no esperaste ni a tu Navidad de “Chencho”, aunque escogiste una fecha igualmente especial, el dos de noviembre, día de los difuntos. Te fuiste en silencio, pero nos has dejado un sitio muy grande en nuestra memoria.

Como te he dicho, estuviste en tantas generaciones de españoles que tú, desde la gran pantalla, nos has ido enseñando las Españas que hemos vivido: unas reprimidas (Mi querida señorita, 1972, Jaime de Arimiñán), otras del destape (Novios 68, 1967, Pedro Lazaga), otras surrealistas (La cabina, 1972, Antonio Mercero), o quizá las de Saura (como Peppermint Frappé, 1967, o La prima Angélica,1973), del “buen cinema”; aunque tú, como el cine, siempre serás bueno, pues dejáis ese halo de historia que, guste o no guste, está ahí.

No he podido dejar que pasara más tiempo sin decirte, querido padrino, que siempre estarás en mi corazón, y que la “gran familia” del cine español te quiere. No ha sido en vano todo lo que hiciste, pues todo ello te hace inmortal.

FELIZ NAVIDAD, y gracias por haber estado aquí.

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